Que rareza guardarà el dìa tan celosamente
Que los lirios temen amanecer
Que los angeles alborotados
Rozan las campanas de las iglesias
LLamando a sombras espectrales
Que se reùnen en cìrculos
Para cantar la osadìa de vivir
Que tan grandiosa quimera
Que los cipreces desfallecen
Que el sol se ruboriza
Pintando todo de grana
Que el mar murmura con la arena
En un abrazo furtivo e infinito
Que el amor golpeo mas fuerte
Que mariposas nacieron de las azaleas
Que tu vientre de seda
Guarda el secreto del amor
Que la tarde agoniza sobre mi hombro
Que se me hace larga la espera
Que el canto del cardenal
Me levantò en vuelo
Que el deseo me empuja al juego del placer
Que la canciòn se tornò remota y desconocida
Que rayos multicolores caen sobre el rìo
Preparando el lecho para mi viaje ancestral
Que el viento despliega un mensaje antiguo
Que tus manos inquietas me buscan en la oscuridad
Que el sudor del trabajo se confunde
Con el llanto de la aurora
Que recorro la noche entre hadas y fantasmas
En busca de tu fuego
Que me elevo sobre la tumba de mis dìas
Y no quiero volver
Que un caballero solitario
Descansa hoy bajo una encina
Que el humo y el rubì se conjugan
En el caracol de mis sueños
Y despierto, te llevo bajo la piel
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